Enfermedad que te hace tener 250 orgasmos
Esta curiosa enfermedad se cataloga como síndrome de excitación permanente. Es un estado patológico padecido por mujeres que provoca hasta 250 orgasmos diarios sin necesidad de estimulación sexual. (No quiero ni imaginarme cuántos orgasmos se podría tener con estimulación).
Todavía se desconoce el origen de este síndrome recientemente descubierto. Lo que sí se sabe es que afecta sólo a un grupo limitado de mujeres (a no ilusionarse amigas) y que tiene una marcada relación con la finalización de tratamientos antidepresivos.
Las mujeres pueden sentir en orgasmo en cualquier momento del día: cuando están haciendo la tarea con sus hijos, en el supermercado, conduciendo, etc. Es una situación incómoda pero que muchas envidiarían.
Lo peor (o lo mejor): todavía no tiene cura.
¿Multiorgásmica?
Hay mujeres que no sólo disfrutan un orgasmo, sino que pueden tener varios en un sólo encuentro sexual, gracias al autoconocimiento de su cuerpo y a factores biológicos que se realizan en el cerebro.
Algunas personas piensan que las mujeres multiorgásmicas no existen, que están en el imaginario o que son pocas las que pueden alcanzar el clímax varias veces durante un mismo encuentro sexual, quizá porque en México el número de mujeres anorgásmica, (incapacidad de tener un orgasmo) es elevado; sin embargo, diversos estudios documentan esta condición.Se estima que entre 33% y 40% de las mujeres son anorgásmicas, mientras que del grupo de mujeres orgásmicas (67%), 42.7% pueden tener orgasmos múltiples, señala el sexólogo Iván Arango de Montis, terapeuta y siquiatra en la división de servicios clínicos de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual (AMSSAC).
“Uno de los factores que explican el porqué de los orgasmos múltiples tiene que ver con el grado de autoconocimiento de su cuerpo, de la permisividad con que la mujer recibe los estímulos eróticos conducentes y con la capacidad para solicitar placer”.
Estas variables son las que permiten que una mujer tenga orgasmos o no, pues si una persona no se conoce a sí misma, ¿cómo puede solicitar los estímulos necesarios?, explica.
Prueba de ello es Mayra, quien “hace un par de semanas descubrí que soy multiorgásmica y actualmente disfruto de mejor sexo. A pesar de que crecí en una familia con muchos prejuicios he podido lidiar con eso y disfrutar con plenitud mi sexualidad”.
¿De qué depende?
El orgasmo múltiple implica que en un solo encuentro sexual se tenga una secuencia de orgasmos, lo cual también tiene que ver con el periodo refractario (tiempo de recuperación entre una sensación orgásmica y otra); en el caso de ellos, la recuperación es más lenta. Pero en el orgasmo no sólo intervienen factores sicológicos, emocionales y sociales, sino también fisiológicos, pues una eficiente secreción de las sustancias que dan placer y bienestar, como la serotonina, la prolactina y la dopamina, lo facilitan.
Hay otras investigaciones que hablan de la importancia de tener un tono adecuado del músculo que va del pubis al cóccix. Estas fibras musculares se contraen de manera rítmica en el momento del clímax, “mientras una mujer obtiene más tono muscular mediante ejercicios especiales, como los de Kegel puede mejorar la experiencia sexual”.
Hay un proceso que frena a algunas mujeres a tener un orgasmo secuencial y es que confunden la llamada eyaculación femenina con las ganas de orinar. Esta situación resulta de las contracciones de la pelvis, cuando se “exprime” el líquido acumulado en el tejido parauretral. “Algunos histopatólogos la han descrito como la próstata femenina o el llamado punto G. Pero si una mujer tiene la información adecuada, sabrá que no es orina y podrá continuar”.
— ¿Una mujer multiorgásmica, cuántas experiencias puede tener?
— Entre tres y cinco en un mismo encuentro sexual. Pero en ocasiones las mujeres se frenan, pues la repetición de las caricias puede originar dolor. Por ejemplo, la estimulación del clítoris simultánea a la penetración, que favorece el orgasmo en 70% de las mujeres, puede llegar a lastimarlas.
El hombre debe tratar de comodular el multiorgasmo de su pareja, además de conocer su cuerpo y su salud sexual, tener la capacidad de excitarse, no sólo subjetivamente sino también genitalmente, la posibilidad de hablar de sus deseos o de solicitar sus fantasías. Y si tiene algún problema relacionado con las erecciones, debe acudir con un especialista.
Posturas sexuales – La fusión
Para esta postura, el hombre se sienta echando su cuerpo levemente hacia atrás y apoyando sus manos al costado del cuerpo.Las piernas pueden estirarse o flexionarse según la comodidad que se disponga y la cabeza puede estar relajada.
La mujer, asumiendo el rol activo de la ocasión, pasa sus piernas por encima de su compañero y apoya sus brazos atrás del cuerpo. La estimulación previa debe ser intensa, ya que durante la penetración esta postura impide el acercamiento manual y el contacto de las bocas. La mujer marca el ritmo o se pacta un encuentro pene-vagina con un movimiento de ambos hacia el centro.
De cualquiera de las dos formas, es esencial que el clítoris aproveche los impactos con el cuerpo de él. La mirada tiene un componente fundamental y la palabra puede ser un increíble arma para gozar la fusión por completo.
Cinco cosas que no sabias de los pechos femeninos
Un interesante y curioso artículo extraído de la revista Askmen acerca de los senos. Este aprecio nuestro por los senos tiene un asidero evolutivo: los humanos (las humanas) son los únicos primates con pechos que permanentemente están crecidos, henchidos, abultados, etc. mientras que los otros sólo lo hacen durate la lactancia e inconcientemente nosotros los sufridos hombres, lo relacionamos con la fertilidad, con los efectos que eso trae…
A continuación leeremos lo que reputados tetólogos, dicen al respecto y nos traen las 5 cosas que no sabíamos acerca de los pechos femeninos:

5. Estadísticamente, el pecho izquierdo de las mujeres es más pequeño que el derecho.
Un estudio realizado con 600 mujeres (y sus correspondientes 1200 pechos) reveló que la mayoría de pechos izquierdos son más pequeños que los derechos. No existen los pares de pechos iguales y perfectamente simétricos.
4. Los hombres también pueden producir leche
Los hombres también tenemos una glándula mamaria, aunque solo en muy raras ocasiones esta funciona y produce leche. Generalmente, cuando un hombre produce leche, es debido a los efectos de alguna medicación. Algunos tratamientos para el cáncer tienen este efecto secundario en los hombres, aunque como ya he dicho es muy raro.
3. Si adoras los pechos, tienes un desorden mental
Según el diccionario médico DSM of Mental Disorders, aquel que siente una atracción fuera de lo común por los pechos femeninos es un fetichista, y el fetichismo es un desorden mental (o eso dicen esos señores con batas). Se considera fetichista a cualquier persona que busque placer sexual con objetos no sexuales, con objetos o con partes no genitales del cuerpo. Me aventuro a decir que el 110% de la población padece esta horrible enfermedad, especialmente mi amigo Antonio.
2. Las mujeres que se operan de los pechos, tienen tendencia al suicidio
El American Journal of Epidemiology publicó un artículo de la Universidad de Laval (Quebec), según el cual los datos de los últimos 15 años mostraban que las mujeres que se habían hecho un aumento de pechos tenían un 73% más de afición a suicidarse que las no operadas.
El estudio dice que esto es debido a que las mujeres que se operan son de un perfil psicológico más frágil, tienden a la depresión y sufren de baja auto-estima. Yo discrepo y opino que pasados unos años, los pechos cobran vida propia y asfixian a las señoritas.
1. Algunas mujeres llegan al orgasmo al tocarles los pechos
Según los educadores sexuales y escritores Marshal Miller y Dorian Solot, el 1% de las mujeres es capaz de tener un orgasmo al ser sus pechos estimulados. Si tu novia tiene orgasmos cada vez que “amasas el pan”, hay dos opciones: o está simulando (muy probable) o está en el privilegiado grupo de las ultra-orgásmicas (¡imposible!).
Beatiful agony
Esta página persigue un experimento sociológico, en la que la gente, puede grabarse sus vídeos masturbándose, pero solo enfocan su cara, observando sus reacciones, mientras llegan al momento del climax. Es muy curioso ver que cuando llegan al final del asunto, siempre suelen cerrar los ojos. Hay que registrarse, pero aquí os dejo un preview.
